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No basta con ponerse el preservativo antes del coito

Igual que una persona se calza guantes en las manos para protegerse del frío, un hombre debería ponerse un condón antes de iniciar la relación sexual.

‘El preservativo debe ser parte de la actividad sexual. Da una protección de 95% a 99% contra las infecciones de transmisión sexual, si se utiliza correctamente’, puntualiza Marín. Esto significa que hay que colocárselo apenas comienzan los escarceos amorosos. Es decir, durante las caricias y los besos, porque en ese momento ya hay secreciones, contacto con la vagina o el ano.

Esperar la penetración es una mala decisión, que aumenta el riesgo de contraer alguna enfermedad.

Otros detalles influyen en ese porcentaje. ‘La marca, la calidad, la talla’, acota. Un ‘sombrero’ más grande puede salirse; uno más pequeño, puede romperse.

Compuestos como el espermicida nonoxinol-9, en lugar de ayudar, empeoran el problema, puesto que ‘aumenta la transmisión de virus como el de inmunodeficiencia humana’, advierte.

Incluso para el sexo oral, lo aconsejable es el empleo del condón (existen unos especiales para tal fin) puesto que puede haber lesiones bucales, caries no tratadas, úlceras, ‘que aumenta la vulnerabilidad de la mucosa ante todo lo que viene en las secreciones’.

‘¿Y si mi novio o esposo me es fiel, por qué debo ponerme el preservativo?’, se preguntaría cualquiera. En opinión de Marín, ‘porque cada persona tiene un pasado sexual. Con una sola pareja que hayas tenido, ya estás en riesgo’. Como especialista en VIH, Marín insiste en que le ha tocado ver ‘mujeres del hogar, que solamente han tenido una relación sexual, y están infectadas. Sus parejas las infectaron’.

El sexo ciento por ciento seguro ‘es no tener sexo. Y eso no es posible. Pero los padres deben aprender a hablar a sus hijos sobre sexo, para que las primeras relaciones sexuales sean lo más tardías y responsables posible’.