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El Clítoris

Los científicos han descubierto que el clítoris mide casi diez centímetros. El botón encapuchado que asoma discretamente entre los labios de la vagina es la punta de un enorme iceberg embutido en el cuerpo de la mujer.

Masters y Johnson habían advertido que el clítoris no es un bosquejo, sino un órgano tan complejo como su homólogo peneano. Los cuerpos cavernosos y esponjosos, su inervación, su vascularización y su reacción a los estímulos eróticos se corresponden punto a punto en los dos órganos sexuales.

El clítoris tiene sólo un propósito: permitirles a las mujeres obtener placer sexual. Es tan importante a una mujer como lo es un pene a un hombre. Está formado por los mismos tejidos que el pene, y en su mayor parte funciona igual que éste. Aunque el clítoris promedio es mucho más pequeño que el pene, es de señalar que algunos son tan grandes como un pene pequeño, lo cual hace a algunas mujeres sentirse incómodas.

El clítoris consta de cabeza o glande y eje o cuerpo. La única parte visible del clítoris es el glande, el cual está rodeado por una terminación de los labios menores que constituye el prepucio o capuchón. La longitud del clítoris visible es menor de dos centímetros y medio, aunque varía en distintas mujeres. El glande del clítoris es la zona más sensible y mide cinco milímetros de diámetro.

El glande del clítoris, protuberancia de alta sensibilidad, es sin duda la joya de la corona del sistema clitoridiano. Tiene entre 6000 y 8000 terminaciones nerviosas sensoriales, más que cualquier otra estructura del cuerpo humano masculino o femenino (un número equivalente a cuatro veces las terminaciones nerviosas sensoriales del glande del pene). Y tiene una única finalidad: el placer.

En varones y mujeres, la sangre que invade los genitales es liberada en una densa red de venas, llamada plexo venoso, por los espasmos orgásmicos: la sangre también penetra en el clítoris, que sufre un aumento de tamaño igual que el resto de los genitales.

Pero, según algunos anatomistas, como no hay en el clítoris un plexo venoso concentrado, la sangre escurre con mayor facilidad, lo cual explicaría la capacidad femenina de experimentar orgasmos múltiples. No existiendo una fuga tan explosiva de la sangre del clítoris para drenar la de los tejidos eréctiles, el clítoris se vuelve a hinchar rápidamente, permitiendo el segundo, el décimo o enésimo orgasmo.